domingo, 13 de enero de 2013

Yo nunca, nunca

¿Cuántas veces no prometemos "nunca" hacer algo?

Por ejemplo: "Yo nunca, nunca, voy a fumar", "yo nunca, nunca, voy a regresar con fulanito", "yo nunca, nunca, estudiaría______" y a la mera hora terminamos haciéndolo.

Cuando estudiaba la licenciatura, tomé algún taller y en un descanso una compañera me dijo "yo a ti te veo dando estos cursos o clases cuando te gradúes" ¿Qué?!!!! Claro que no! Ni al caso! Bueno, al menos no que sea la única cosa a la que me dedique.... además debo tener buena experiencia profesional para pararme al frente de un salón e intentar hacer que los de enfrente aprendan algo, no?

Como 4 años después, me estrené como docente, de una materia completa, para un diplomado (donde conocí a la compañera que predijo mi futuro) y sin muchísima experiencia profesional, pero con muchas ganas de contribuir a la formación de un grupo de jóvenes que, al igual que yo, quieren cambiar el mundo. Hoy estoy a una semana de comenzar a dar mi segunda materia y no les puedo explicar la emoción que tengo por conocer a mis nuevos alumnos!!!

Por otro lado, mi gusto por lo social no fue el caso del "yo nunca, nunca", sin embargo sí tenía preferencias por ciertos sectores. Mi favorito y en el que más experiencia tengo, la Responsabilidad Social Empresarial, mi principal argumento: "es más fácil traer el nombre de una buena empresa para hacer alianzas y no estar llorando por dinero para hacer las cosas". Después, siguiendo en el orden de las preferencias, el gubernamental (no me desagrada tanto la idea, hace falta tener personas correctas en puestos estratégicos para que esto avance) y hasta el final, como última, última opción, el sector de las fundaciones e instituciones porque "a mi no se me da eso de andar pidiendo dinero".

Pero bien dicen que más rápido cae un hablador que un cojo y aquí ando, estrenando trabajo en una IAP. Aún no termino de entender qué fue lo que me motivó más para entrarle a este reto. Con mucha teoría y poca práctica, "algo" me hizo decir "sí", un presentimiento que te dice que a pesar de que todo parece estar en contra de la decisión, ese es el lugar en donde debes estar ahora.

Aún no puedo terminar de procesar la cantidad de información que he obtenido en la primer semana, los miles de "veintes" que me han caído y lo agradecida que estoy por haber estudiado la maestría que estudié porque de otra forma no tendría idea de muchas cosas que al menos, por esta razón no me han agarrado tan en curva. (¿Sí me explique, no?) Además de que mi licenciatura en comunicación, sí sirve y mucho, pese a lo que muchas personas creen. La comunicación siempre está presente y de su uso, muchas veces depende el éxito o el fracaso de empresas, proyectos, relaciones y demás.

El caso es que este reto me está emocionando más de lo que pensé. Es una pequeña institución a la que le estoy proyectando gran crecimiento, que al ser pequeña y nueva, tiene grandes áreas de oportunidad y a la que le puedo dar mucho de mí, a la que le puedo aprender y juntas lograr mejorar las condiciones de vida de muchas familias mexicanas.

Mentiría si digo que no me asusta la responsabilidad que tengo por que las cosas salgan bien; pero voy a dar lo mejor de mi para que no sólo salgan bien; sino que salgan de manera excepcional.

Se vale soñar en grande y yo le estoy poniendo fecha a esos sueños.

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